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Qué es el recalce de cimentaciones y cuándo es necesario

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El recalce de cimentaciones reúne las técnicas destinadas a reforzar una cimentación existente cuando ya no transmite las cargas al terreno de forma adecuada o necesita asumir nuevas solicitaciones. La solución no es única: debe definirse según el origen del problema, el tipo de cimentación, el estado de la estructura y las características del terreno.

¿Qué es el recalce de cimentaciones y cuándo es necesario?

Recalzar una cimentación significa intervenir sobre una cimentación existente para recuperar o aumentar su capacidad de transmitir las cargas de la estructura al terreno en condiciones adecuadas. El objetivo puede ser corregir un problema que ya se ha manifestado o preparar el edificio para nuevas solicitaciones.

El recalce puede plantearse cuando el terreno o la cimentación han perdido capacidad, cuando aparecen asentamientos que afectan al comportamiento de la estructura o cuando una modificación del edificio obliga a reforzar los cimientos.

Entre las situaciones que pueden justificar su estudio están:

  • Asentamientos diferenciales que provocan movimientos en la estructura.
  • Pérdida de capacidad del terreno de apoyo.
  • Ampliaciones, cambios de uso o incrementos de carga.
  • Excavaciones u otras actuaciones próximas que alteran las condiciones iniciales.

Por tanto, no es necesario esperar a que aparezcan grietas para valorar un refuerzo de cimentación: también puede formar parte de una actuación planificada.

¿Por qué puede fallar una cimentación y qué señales lo indican?

Una grieta, un desnivel o una puerta que deja de cerrar pueden ser señales de un movimiento, pero ninguno de estos síntomas permite determinar por sí solo que exista un fallo de cimentación. Antes de decidir una intervención hay que identificar qué está ocurriendo y cuál es su origen.

Entre las señales que pueden justificar una revisión técnica se encuentran:

  • Grietas o fisuras que evolucionan.
  • Desniveles en suelos o pavimentos.
  • Hundimientos localizados.
  • Puertas o ventanas que empiezan a rozar o no cierran correctamente.

Las causas pueden ser muy diferentes. Un asentamiento diferencial puede aparecer por características inadecuadas o heterogéneas del terreno, por pérdida de material debido al agua y al lavado de finos, por variaciones del nivel freático o por defectos de apoyo. También pueden influir excavaciones cercanas, modificaciones del entorno o un aumento de las cargas transmitidas por la estructura.

La dirección, apertura y evolución de una grieta aportan información, pero deben interpretarse dentro del conjunto del edificio. Por eso, ante posibles problemas de cimentación, reparar únicamente la grieta visible no permite saber si la causa que ha producido el movimiento sigue activa.

¿Qué se debe estudiar antes de elegir un recalce?

Antes de elegir un sistema de recalce hay que entender por qué se ha producido el problema. Dos edificios pueden presentar grietas parecidas y, sin embargo, necesitar actuaciones completamente distintas porque la cimentación, el terreno o la causa del movimiento no son los mismos.

El diagnóstico debe valorar, según cada caso:

  • La patología y su evolución: cuándo aparecieron los daños, si siguen avanzando y qué zonas afectan.
  • La cimentación existente: tipología, geometría, estado y forma en que transmite las cargas.
  • El terreno de cimentación: composición, resistencia, estratigrafía y presencia de rellenos o capas de comportamiento diferente.
  • El agua: posibles fugas, filtraciones o cambios del nivel freático.
  • Las cargas de la estructura: tanto las actuales como las previstas si existe una ampliación o cambio de uso.
  • Los condicionantes de ejecución: accesibilidad, espacio disponible y características del edificio.

Dependiendo de la información disponible, puede ser necesario completar el diagnóstico con inspecciones, ensayos o un estudio geotécnico. Según el caso, arquitectos, ingenieros o geólogos pueden intervenir en esa valoración. No existe un conjunto idéntico de pruebas para todos los proyectos.

La decisión final debe relacionar estructura, cimentación y terreno. Solo después puede determinarse si conviene transferir las cargas a mayor profundidad, mejorar el terreno existente o estudiar otro tipo de refuerzo. Esa es la razón por la que no existe una técnica de recalce universal.

¿Qué tipos de recalce de cimentaciones existen?

Los sistemas de recalce pueden actuar de formas distintas. Algunos refuerzan la cimentación y transfieren las cargas hacia estratos más profundos; otros aumentan la superficie de apoyo o mejoran el terreno situado bajo la estructura. La elección depende del diagnóstico, no solo de la rapidez o de la facilidad de ejecución.

Recalce con micropilotes

Los micropilotes se utilizan cuando es necesario llevar las cargas de la cimentación hacia niveles más profundos con mejores condiciones de apoyo. Son especialmente útiles cuando el terreno superficial no ofrece la respuesta necesaria o cuando hay que reforzar una cimentación existente sin disponer de grandes espacios de trabajo.

Existen distintas soluciones. Los micropilotes perforados se ejecutan mediante perforación y posterior colocación de armadura e inyección. Los micropilotes hincados, en cambio, se introducen en el terreno mediante presión.

En DIFECH empleamos PushPile para el recalce con micropilotes hincados, instalados mediante un gato hidráulico fijado a la cimentación. Durante la hinca se controla la presión aplicada hasta alcanzar los valores previstos para el proyecto, lo que permite controlar cada micropilote durante la ejecución.

Esta técnica puede estudiarse, entre otros casos, cuando sea necesario transferir cargas a mayor profundidad, reforzar una cimentación existente o trabajar en zonas donde la accesibilidad y las vibraciones condicionen la intervención.

Consolidación del terreno mediante resinas expansivas

En otros casos, el problema no exige transferir las cargas a un estrato profundo, sino mejorar las características del terreno que soporta la cimentación. Las inyecciones de resinas expansivas son una de las técnicas que pueden emplearse con este objetivo, siempre que las condiciones del suelo y la patología sean compatibles con el tratamiento.

En DIFECH utilizamos ValveSystem para la consolidación del terreno con resinas expansivas. El procedimiento parte de una prueba penetrométrica que ayuda a conocer la resistencia del terreno y a definir la profundidad de inyección. Durante el tratamiento se controlan la presión y los posibles movimientos de la estructura. Después se realiza un nuevo ensayo de penetración para comparar los resultados obtenidos.

La técnica puede servir para rellenar oquedades y mejorar determinadas propiedades geotécnicas del terreno, pero su viabilidad debe estudiarse en cada proyecto. El tipo de suelo, la profundidad afectada y el origen del asentamiento condicionan si esta solución resulta adecuada.

Otros sistemas de recalce

Además de los micropilotes y la consolidación del terreno, existen otros sistemas que pueden formar parte de un proyecto de recalce. La ampliación o refuerzo de zapatas puede aumentar la superficie de apoyo cuando las condiciones lo permiten, mientras que el recalce por bataches interviene la cimentación por tramos para mantener la estabilidad durante la obra.

También pueden utilizarse inyecciones u otras técnicas de mejora del terreno. No todas estas alternativas son equivalentes ni sirven para cualquier patología. La solución debe seleccionarse según el comportamiento de la estructura, el tipo de cimentación, las características del terreno, las cargas y las condiciones reales de ejecución.

¿Cómo se elige la técnica de recalce adecuada?

La técnica de recalce se define después de identificar la causa del problema y comprobar cómo trabajan conjuntamente la estructura, la cimentación y el terreno. No basta con elegir el sistema menos invasivo: hay que determinar qué necesita corregirse y dónde deben transmitirse las cargas.

Los criterios principales son el tipo y estado de la cimentación, las cargas, las características del terreno, la profundidad del estrato resistente, la presencia de agua y el acceso. También debe valorarse si es necesario transferir las cargas a mayor profundidad o mejorar el terreno que sostiene la cimentación.

SituaciónEnfoque que puede estudiarse
Es necesario transmitir cargas a niveles más profundosMicropilotaje
El terreno ha perdido características y puede mejorarseConsolidación o mejora del terreno
La cimentación superficial es insuficiente y existen condiciones favorablesRefuerzo o ampliación
Existen condicionantes particularesSolución específica tras el estudio

La tabla es orientativa, no un sistema de autodiagnóstico: síntomas parecidos pueden proceder de causas diferentes.

DIFECH documenta un recalce para construir un ascensor en un edificio existente, donde el acceso y la necesidad de cimentación profunda condicionaban la intervención. También recoge casos en los que filtraciones de agua provocaron asientos diferenciales y fue necesario actuar sobre el terreno. Por eso, antes de decidir una técnica conviene realizar una inspección técnica de la cimentación.

¿Cómo se ejecuta un recalce y cuánto puede durar?

La ejecución comienza con el diagnóstico y, cuando corresponde, con la definición técnica o el proyecto. Después se prepara la zona de trabajo y se aplica el sistema seleccionado, cuyo procedimiento cambia según se utilicen micropilotes, inyecciones u otra solución.

El control durante la obra es esencial. En los micropilotes hincados PushPile, DIFECH monitoriza la presión aplicada durante la hinca y comprueba los movimientos de la estructura. En ValveSystem se realiza una prueba penetrométrica inicial, se controlan la presión de inyección y los posibles movimientos y se efectúa otro ensayo al finalizar para comparar la respuesta del terreno.

Finalmente se completan los acabados previstos para cada técnica. No existe una duración única para un recalce: el plazo depende del sistema, el número de puntos de intervención, la accesibilidad, la profundidad y la complejidad de la obra.

¿Cuánto cuesta un recalce de cimentación?

El coste de un recalce de cimentación no puede determinarse de forma fiable sin conocer el problema y la solución necesaria. Daños aparentemente similares pueden requerir actuaciones diferentes, por lo que el presupuesto debe partir del diagnóstico.

Los principales factores son:

  • La técnica seleccionada.
  • La superficie o número de puntos de intervención.
  • La profundidad necesaria.
  • Las cargas de la estructura.
  • Las características del terreno.
  • El tipo y estado de la cimentación.
  • La accesibilidad y el espacio de trabajo.
  • Los estudios, cálculos o proyecto necesarios.
  • Los medios auxiliares requeridos.

Por eso, comparar únicamente un precio por metro o por punto puede resultar insuficiente si no se compara también el alcance de cada intervención.

Preguntas frecuentes sobre recalce de cimentaciones

Estas son dos dudas habituales cuando se valora intervenir sobre la cimentación de un edificio que ya está construido.

¿Se puede recalzar una casa ya construida?

Sí. Existen técnicas diseñadas para reforzar cimentaciones existentes, incluso con equipos de dimensiones reducidas. La solución adecuada depende de la cimentación, las cargas, el terreno, el origen del problema y las condiciones de acceso, por lo que debe definirse después de estudiar cada caso.

¿Hay que desalojar el edificio durante el recalce?

No necesariamente, pero tampoco puede asegurarse que el edificio permanezca ocupado en todos los casos. Depende del estado de la estructura, los riesgos, la técnica elegida y la zona afectada. El técnico responsable debe valorar las condiciones de seguridad antes de definir cómo se ejecutará la intervención.

¿El recalce elimina las grietas existentes?

No necesariamente. El recalce actúa sobre la causa estructural o geotécnica que provoca el movimiento, pero las grietas existentes pueden requerir una reparación posterior específica. Primero debe estabilizarse el problema y comprobar su evolución antes de decidir cómo reparar los daños visibles.

¿Es necesario realizar un estudio geotécnico antes de un recalce?

No en todos los casos se requiere exactamente el mismo estudio, pero es fundamental conocer las características del terreno y de la cimentación antes de definir la solución. Según la información disponible, pueden ser necesarios ensayos, inspecciones o un estudio geotécnico específico.

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